¿Cuántos matrimonios no se pierden o se lastiman por los problemas económicos? ¡Cientos! No tienes que levantar la mano si no quieres, hay trapitos que es mejor lavar en casa y está perfecto. Lo que si no puedes dejar de hacer, es caso omiso al problema porque tienen razón “de amor no se vive” pero de andar presionando maridos menos…

La regla de oro….

¿Alguna vez se han sentando en pareja a realizar un presupuesto?, ¿Sabes cuando gastas?, ¿cuanto puedes gastar?, ¿te consumen los gastos hormiga?, ¿que los llevo a tener ese problema? SOLO HAY UNA RESPUESTA PARA ESA PREGUNTA y la respuesta es: gastar más de lo que tienes. Si señora, aunque le duela, las personas pasamos situaciones económicas porque gastamos más de lo que se genera. No hay mucha ciencia detrás, solo mucha mala administración. La buena noticia es que tiene solución. 

PRESUPUESTO, PRESUPUESTO, PRESUPUESTO….

Siéntense en el comedor con calma, sin distracciones y con tiempo y hagan una lista de sus gastos, de toooodos sus gastos, hasta de los de salidas y cenitas. Es MUY importante no dejar nada de fuera. Las deudas o tarjetas de crédito las veremos después. Primero los gastos de mantener una casa y a tu familia. 

Después hagan una columna de ingresos. ¿Cuánto entra a la casa? Pero nada de happy numbers, ¡cuánto entra real! Nada de que si el amigo te debe 100 pesos los pongas o que en tu imaginación pienses que vas a vender algo y lo consideres ahí, ¡NO! Solo lo que es seguro. 

Ahora, si tu columna de ingresos es menor que tus gastos ¡no te preocupes! Haremos un ajuste. Subraya los gastos que no pueden dejar de pagarse de color amarillo: rentas, créditos, colegiaturas, servicios, alimentación, seguros, etc. Subraya en color verde los gastos importantes pero que no siempre hay: citas con el doctor, peluquería, ropa, etc. Y finalmente subraya de color rojo los gastos que no son indispensables: salidas, cenas fueras. 

Realiza una tabla clasificada de los colores. Revisa cuál es el monto total de los gastos por categoría amarilla, verde y rojos, es decir imprescindibles, importantes y “puedo vivir sin ellos”. Es muy importante que sepas cuanto porcentaje de tu ingreso se destina a cada una de las categorías. 

Si tus gastos son mayores a tu ingreso, de esta manera te será más fácil realizar un ajuste de presupuesto. Podrás eliminar los que no necesitas y destinar tu dinero a los importantes, a los que mantienen una sana familia. Lo más importante a la hora de de una crisis económica es darle prioridad a la familia. Una familia fuerte y segura puede con un mar de tormentas. 

DEUDA POR AQUÍ, DEUDA POR ALLÁ 

Probablemente ya estén en el punto donde un mar de cuentas los invaden. Ya no solo es la renta, ahora también es el buró. Tal vez un despacho jurídico y las llamadas del banco que roban la paz….

Las deudas no destruyen los matrimonios. El no saber afrontarlas si. Es súper importante hacer énfasis en esto antes de todo. Pero bueno ya llegaremos a la parte emocional… 

La pregunta del millón ¿Cómo salgo de las deudas? la respuesta que no quieres oír “no es rápido y no hay método mágico”. Tal vez son muchos años lo que los llevo hasta aquí, tal vez meses o malas decisiones. En cualquier caso la deuda no desaparece rápidamente y tampoco es un proceso fácil pero te aseguro que con este método sales por qué sales. 

De nuevo, haremos una lista con todas las deudas, TO-DAS, que no quede nada de fuera, tarjetas, créditos, prestamistas, tu sabes… y volveremos a clasificarlas pero ahora de mayor a menor contando la tasa de interés. 

En este punto ya te habrás dado cuenta que tus pasivos (deudas) rebasan tu fluidez o tus ingresos. Lo que tendrás que hacer es regresar a tu presupuesto y destinar un porcentaje para irlas liquidando poco a poco. Del 30% – 15% de tu ingreso es una buena cantidad para hacerlo. 

Aquí viene lo serio. Tus acreedores se molestarán por la deuda, de eso no cabe duda, pero hay un dicho muy cierto que va así “hablando se entiende la gente” y deberás hablar con ellos con la verdad. Deberás decirles que estás en problemas financieros pero que tu voluntad es liquidar la deuda aunque no sea de la manera pactada. Esto evitará que entres en problemas legales pues los acreedores llevan una co-responsabilidad al momento de emitir un préstamo a quien no puede pagar y lo saben. Pero la responsabilidad es tuya, entonces comienza a abonar a tus deudas y se congruente en tu vida, destina ese % a realizar aportaciones mensuales para mantenerte al corriente y demostrar voluntad de pago. Destina más a las deudas más altas y paga el mínimo para no generar intereses a las pequeñas. De esta manera irás liquidando las deudas que más problemas te ocasionan. 

Nunca pero nunca, mientas en el proceso y tampoco de comprometas a una cantidad que no te es posible. Si algún acreedor te amenaza, entérate de tus derechos, lo mejor que puedes hacer es acudir con un abogado especialista que responda tus demandas (si las hay) y te defienda respondiéndolas y en la corte. Si llegaste a este punto, un juez puede dictar un método de pago que será, bien asesorado, una cantidad justa para ambas partes. Lo ideal es que no llegues hasta aquí por eso te enfatizo que mantener al corriente abonando a tus deudas demostrando voluntad de pago, sin falta todos los meses será beneficioso. 

POR ÚLTIMO….

No será fácil. Apretarse el cinturón nunca lo es. Tendrás que ser firme y sacar ese carácter a flote. Aprende a decir no. No a los gastos hormiga, no a no saber tus gastos, no a los amigos que planean el viaje, no a tu pareja cuando no se puede adquirir algo por más que el deseo lo quiera. 

¿Qué pasará si no se regalan cosas en los días festivos? NADA. ¿Qué pasará si no hacen la piñata costosa al toddler? NADA. ¿Qué pasará si santa solo trae un regalo de la lista? NADA. Pero ¿qué pasará si no pagan el seguro, si la deuda crece, si no hay comunicación ni honestidad en la familia? 

La crisis en los matrimonios por dinero es la causa número 1 de divorcio. Pero no es la deuda el problema, si no las malas prácticas. La falta de compromiso ante buenas finanzas y toma de decisiones. La presión social es un pretexto para los débiles. Debemos aprender a ajustarnos a lo qué hay y aceptarlo. No te hace menos tener menos, al contrario, te hace más fuerte. Y como siempre les repito: pensamiento genera emoción, emoción genera conducta, veamos el ejemplo: 

EJEMPLO 1: 

Pensamiento: que padre la carreola de mi amiga y el cuarto de su bebé quisiera uno igual. 

Emoción: vergüenza por no tener lo mismo, ansiedad de quererlo.

Conducta: amor hay que ir a Tucson porque el cuarto del bebé y la lista que me mandaron, etc etc etc, que se convierte en una deuda mala a la tarjeta de crédito. 

EJEMPLO 2:

Pensamiento: que padre la carreola de mi amiga, debería buscar una bonita, buena y barata. 

Emoción: aceptación, tranquilidad 

Conducta: no creo necesario ir a tucson vi en Amazon el envío de esta carreola que nos servirá perfectamente y nos ahorramos el gasto de la ida. 

En ambos ejemplos, las personas gozarán las cosas importantes con mucha paz: pasear a nuestros hijos. 

Pregúntate, ¿vale la pena vivir para los demás o en paz contigo mismo y tu familia?, ¿Crees que demostrando a los demás una falsa realidad te hará libre, pleno y feliz?, ¿de verdad quieres ir acumulando malas prácticas hasta que un día no puedas mas con ellas? 

Entonces ¡manos a la obra! En pareja, con mucha comunicación y aceptación. Recuerda el amor y el apoyo es una decisión. Tú sabes que eliges. Hagan trabajo en equipo, sumen fortalezas para restar debilidades. Como esposa, éntrale al quite, ayuda a que el trabajo de proveer esté equilibrado, y como esposo ten carácter. Aprende a decir “no se puede”. Tu familia no necesita bienes te necesita bien, y bien significa que no solo eres capaz de proveer sino de educar y poner límites.