Hace ya tiempo una amiga muy querida de otra ciudad vino de visita y entre la platiquita del update me preguntó “oye ¿y qué tal el blog eh?, ¿si sabes que la gente habla, no?”. Gracias a mis habilidades de actuación pude responderle algo así como un “claro, me encanta” muy naturalmente, pero todos sabemos que no es así. A mi ese dicho de “señal de que vamos avanzando” o “que ladres los perros” no crean que me gusta. Se me figura como que es mi responsabilidad acostumbrarme a que si quiero destacar, atreverme o sobresalir, me tengo que acostumbrar a la critica y ¿que feo no? Que feo que seamos así. Pero en fin… que tire la primera piedra, el que este libre de pecado.

Justamente en eso es lo que me quiero enfocar en este post. Resulta que muchas veces nos ofendemos por que nos sentimos juzgados y cuando nosotros actuamos como jueces, a veces de tan natural que nos sale, ni nos damos cuenta. Me ha pasado muchas veces. No me da pena admitirlo, porque así como los adictos, aceptarlo es el primer paso a la recuperación.

La introspección no es algo tan fácil como lo es apuntar los errores de los demás. Nuestros egos son muy altos y a veces nos ciegan. El ego nos hace sentirnos avalados y protegidos. Y ¿cómo no nos vamos a querer sentir así, sobre todo las mujeres, cuándo el mundo y sus tendencias se dedicaron a crear una imagen y expectativa de como debemos ser, vestir, sentir, pensar, actuar, etc?

El mayor problema no radica en que si entras en el estereotipo o no. El problema real viene del ego y la falta de amor propio. De aquellos sentimientos que no nos dejan amarnos y aceptarnos pero sobre todo amar y aceptar a los demás. La que tiene un cuerpazo super fit, le falta carne, la que tiene carne es gusto de hombre, la que es alta “que piernón” pero pobre del hombre, se ve chaparro. Y así, para todas hay peros…… Imagínate por un momento que los peros tuvieran otra dirección “pero es bien trabajadora”, “pero tiene una personalidad hermosa”, “pero siempre tiene buena actitud”, “pero es muy amorosa”¡que cool!

Cuando predomina en nosotros mas alma que ego, todo es mucho mas armonioso. Los problemas, las críticas, la adversidad, la salud, el animo, ¡todo! Nos lo dicen mil veces, hay millones de campañas de hermandad, de fraternidad, de empoderamiento femenino. Incluso en marzo subimos la foto de Wonder Woman y nos jactamos de serlo pero llega la hora de la verdad y parece que toda la plática es de los dientes para afuera cuando debería de ser de la lengua hacia adentro. ¿por qué nos cuesta tanto empoderar a la otra? Ayudarla a ser grande, recomendarla, ir a sus negocios, decirle que se ve super bien, pero decirlo de corazón. Hay una frase que dice que a las personas nos gusta ver que a todos les vaya bien, pero nunca mejor que uno ¿será? ¿qué opinan?

Ahora paso a la parte donde les platicó cómo he ido mejorando todo este asunto de carecer cada día mas de emociones de envidia y ego y ser en todo mas alma. Yo soy una persona muy común, ni muy muy, ni tan tan, en todos los sentidos. Si algo alomejor tengo de mas es lo apasionada. Cuando hago algo me gusta meterme al 100% en eso, pero esa habilidad la desarrollé con el paso del tiempo. Físicamente, económicamente, socialmente, laboralmente y las demás mentes me siento promedio, un 7 vamos a decir. No me molesta para nada, estoy agusto con lo que soy, lo que tengo y lo que hago. Pero no siempre fue así. Mi mas prematura yo muchas veces se sintió cohibida e insegura. Eso deja de pasar cuando vas ganando confianza y amor propio, y eso viene de estar satisfecho con lo que haces, cuando hay congruencia entre lo que hablas, dices y haces. Nada te hace amarte a ti mismo mas, que el echo de ver como hoy eres mejor que ayer, no mejor que los demás. Generalmente, las personas que hemos pasado adversidades lo entendemos antes, por que entiendes que cada quien tiene una historia de vida que te hace ser lo que eres, pensar lo que piensas, y actuar como actúas, pero mas importante te hace ser empática, y ver en donde pudiste señalar la falla de otro, un alma creciendo en lugar de una persona equivocada.

En fin, yo en mis distintas etapas me he sentido así, como tratando de justificar la cesárea, la carrera, la lactancia, el ser una mamá que trabaja, el faltar a una piñata,  y recientemente el por qué tengo un blog y el por qué digo y hago con el lo que ven. Como les conté arriba  del “¿y que tal el blog eh?, ¿cómo va?, ¿si sabes qué la gente habla?” les podría dar muchos ejemplos, como que las colegas bloggers que supuestamente nos apoyamos no te siguen, al contrario te difaman al mismo tiempo que hablan de empoderamiento femenino y fraternidad. ¿qué loco no? Les digo, de los dientes para afuera en lugar de la lengua hacia adentro. Yo también he pecado de eso, de ver el pasto mas verde del vecino y ponerle una excusa al por qué el mio no esta así. Y justo cuando mas lo hacía llego la vida a enseñarme que lo primero que uno debe de andar viendo es su interior. Y es taaaaaaan, pero taaaaaaan lindo,doloros pero lleno de aprendizaje, que me encantó. Me encanto al grado de certificarme. Pero el papelito es lo de menos. La práctica hace al maestro. Ahora veo cuentas en instagram que crecieron mucho mas rápido que yo y me da gusto y felicidad y las sigo recomendando. Me agrada ver a mis amigas crecer, sus lactancias triunfar y presumir sus hermosos partos naturales y reconocer las guerreras que son. Me gusta ver otros restaurantes llenos, me llena de felicidad ver a novias encontrar vestido en otro lugar que no sea el mio, ¿por qué? Porque me siento satisfecha con mis resultados. Me siento feliz con lo que doy, con lo que tengo, con lo que carezco, con los retos que atravieso, con mis decisiones, me siento agradecida de mis bendiciones y tengo la fortuna de compartirlas con las personas que mas amó.

Por fin soy mas alma que ego y estoy consiente. Si la riego pido perdón, si me enorgullece algo me doy mi premio. Veo la plenitud a pesar de la carencia, me siento feliz a pesar de muchas situaciones, me siento así y me amo. Y eso me hace amar a los demás, me hace que no me intimide si alguien se ve mas gloriosa que yo, por que no me comparo con otros, me comparó con mi yo de ayer.

En la vida uno debe de aprender que no puedes controlar lo que otros piensen de ti, habrá quien crea que “la Andrea la tiene bien fácil” y esta bien. No tengo por que justificar si si o si no, contarles todas mis penas y hacerme la víctima. Concéntrate en lo que si puedes controlar y eso es tus pensamientos, tus emociones y tus conductas. ¿que prefieres? ¿Ego o alma?