Las personas que brillan en los ojos de alguien más son por el reflejo que vemos en ellos. Para mi alguien que admiro es alguien a quien finalmente le envidio alguna virtud que yo no poseo y quisiera en mi vida. A mi me gusta la envidia porque me hace anhelar algo y trabajar para conseguirlo, lamentablemente la envidia también paraliza y si no la sabemos controlar finalmente la mediocridad va a criticar el talento ajeno.

La envidia y la víctima….

Algo que he aprendido con las pocas experiencias acumuladas es que la actitud de víctima la manejamos a veces sin darnos cuenta y es una actitud tan pesimista que nos nubla la vista y no nos deja tomar acción. Una actitud de víctima es aquella que se queja de porque alguien más tiene más seguidores, más ventas, más oportunidades, más ventaja, más activos y que aparte condena el logro ajeno con excusas y pretextos.

Cuando alguien está viviendo un modelo de éxito en su vida, ya sea personal, laboral, en social media, espiritual, el envidioso es el primero en darse cuenta y el primero en elaborar una excusa para criticar el crecimiento de alguien más. Si a ti te ha dolido que alguien más crezca en algo que tú quisieras crecer, en lugar de ponerte a criticar o defender tu postura estancada, toma acción. Tomar acción es un hábito de sabios. El mundo y los modelos evolucionan y si quieres ser parte del crecimiento tendrás que ajustarte e innovar.

No se trata de ser uno más del montón. Se trata de que luches, te esfuerces, te salgas de tu zona de comfort y hagas crecer tus proyectos. La luz molesta solamente al que vive en la obscuridad y en el anhelo de tener o vivir la experiencia ajena.

El mundo vive una competitividad nunca antes vista y sentida que si tu de cierta manera llegas a sobresalir acostúmbrate a que a los que son débil de carácter les moleste tu emprendimiento. Paralelo a esto déjame recordarte que si tu eres un verdadero emprendedor la llama de alguien más nunca te va a molestar pues tú sabes que el éxito se vive en lugar de alcanzarlo. Las personas satisfechas con sus acciones y resultados no critican, no comparan, no juzgan y no pretenden apagar la luz de nadie más, todo lo contrario, saben trabajar en equipo con mentalidades ganar-ganar, nunca por sacar provecho propio solamente.

“Las mentes ocupadas y los corazones satisfechos no se meten en la vida de los demás”.

Bueno, ahora que si de repente te invade esa envidia te recomiendo que la abraces, la sepas procesar para reconocer el sentimiento y es demasiado padre base a esto, elaborar un plan de acción para conseguir y trabajar por lo que anhelas. Te prometo que es muy satisfactorio estar de lado de los hacen que las cosas sucedan a los que esperan que las cosas pasen.

Antes de irme les digo algo que para mi ha sido de lo más importante: aceptar que siempre hay algo que mejorar nos da el valor de aprender para crear. En el momento que permitas que la luz de alguien más está apagando la tuya haz una introspección. Nadie crece haciendo lo mismo de siempre.

Besos @andreitaolea