La opinión a continuación no es de un experto, ni de un economista. Es la opinión de una mujer de 29 años, de una esposa, de una madre de niños pequeños y que por esas 3 características está encontrando su lugar en el mundo laboral. Pienso ¿Existirá?

Cuando llego a expresar mi deseo de realizarme y no solo de trabajar en lo que me gusta si no de destacarme en ello, la mayoría de las veces recibo comentarios desmotivantes “tus hijos están pequeños”, “el labor de la casa es muy digno”, “¿Por qué quiere trabajar una mujer, esposa y madre?” Ningún comentario ha apagado la llama, pero algunos si se vuelven vibras de frustración que me hacen recordar que la sociedad donde existo le falta quitarse muchos prejuicios de encima. Una #workingmom no es desentendida de sus hijos, una #workingmom sabe lo digno que es dedicarte al hogar, sabe lo difícil que puede ser atender al marido (ja ja ja), pero no todos saben que una #workingmon es mujer, madre y esposa en el mismo sentido íntegro de quien no sale a laboral y en el mismo sentido qué hay en un jefe de familia.

Ser todo esto significa qué hay que salir a trabajar todos los días y pensar en realizar proyectos de los que puedas vivir y vivir bien. De esos proyectos que todos los hombres de la ciudad buscan y a los cuales a ellos no se les pide que dejen de soñar o hacer. Muchas cosas son muy grandes para mi pero chicas para un hombre.

En mi ciudad tenemos un hermoso y bien trazado valle que es una de las principales regiones agrícolas del país. Un valle que ha dado mucho a este municipio de agricultores que algunos apodan El granero dorado. Trigo, algodón, grano, hortaliza, cosecha, siembra, unión, distrito, son palabras con las que muchos de nosotros crecimos y escuchamos a diario. Pero como todo en este mundo hay una dualidad de por medio, un ying y un yang mas bien, porque no hay ninguna negatividad en que el valle nos de actividades económicas primarias y que estas sean nuestro sustento, pero si una idea existente de que nos faltan otras por crecer y desarrollar de mejor manera. Ya que leen mi opinion las cuaternarias, las que son muy productivas para la generación de conocimiento y nuevas tecnologías que desarrollen estrategias y planificación financiera para el desarrollo y creación de empleos son las que mas falta nos hacen. Pero eso tema se los dejo a los expertos.

Este proyecto personal de querer encontrar el éxito, de saber que no solo es económico, que puede trascender en empleos, en regresar algo a mi comunidad, en visión, en desarrollo, que me permita tener también mi Cheyenne del año (sin deberla) y no solo por el carro sino por la satisfacción que da lograr vivir de una pasión está casi completamente cerrado por el hecho de ser mujer y de no tener hectáreas que cosechar, lo digo en un sentido figurado, pero de broma en broma……

Y este sueño que yo tengo no es de mi propiedad ni alude solo el género femenino. Lo es de todos. De sus hijos, de los jóvenes estudiantes de mercadotecnia, de los diseñadores y artistas, de los comerciantes y restauranteros, de los constructores, de las inmobiliarias. Repito de todos pero con énfasis en los jóvenes.

Y se que una actividad económica lleva a la otra pero si tenemos una ¿Por qué no tenemos en plenitud las otras?

Solo una reflexión, buen día.